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Cada 29 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Prevención del Lavado de Activos, una jornada que busca promover la concientización sobre una problemática que afecta a todo el sistema financiero.

¿Qué es el lavado de activos?

Es el proceso por el cual se intenta incorporar al circuito económico recursos provenientes de actividades ilícitas, ocultando su origen para darles una apariencia legítima.

Aunque una organización actúe dentro de la ley, puede quedar vinculada sin saberlo con personas o entidades que participan de estas actividades, por ejemplo, a través de un cliente que paga una compra o de un proveedor que factura un servicio.

Algunas señales para tener en cuenta

Ninguno de estos ejemplos confirma por sí sola una situación irregular, pero sí pueden requerir una revisión:


  • Movimientos fuera de lo habitual.

  • Fondos enviados a cuentas de terceros sin una justificación clara.

  • Falta de documentación para respaldar una operación.

¿Qué puede hacer una empresa?

Algunos hábitos simples pueden aportar:


  • Mantener actualizados los datos de clientes y proveedores.

  • Conocer con quién se trabaja y a qué actividad se dedica.

  • Conservar los comprobantes y documentación correspondiente.

Un compromiso que compartimos

La prevención del lavado de activos requiere continuidad y colaboración. La participación de los distintos actores ayuda a preservar la confianza en las operaciones económicas y en las instituciones que forman parte del sistema.

Contamos con políticas y procedimientos alineados con las exigencias aplicables. La transparencia orienta nuestra manera de trabajar y de construir relaciones duraderas con quienes nos eligen.